Las connotaciones de ser judía
Quiero dejar sentado que esta nota es de mi total y absoluta
responsabilidad, la efectúo en mi nombre, y no como dirigente de la
Comunidad Judía.
En principio quiero agradecer las publicaciones efectuadas en forma
espontánea en relación a las pintadas aparecidas en nuestra ciudad
durante los días de nuestras fiestas más sublimes. Por supuesto que
duelen y mucho, por el momento en que fueron efectuadas.
Pero, estas cruces gamadas o svásticas están en muchísimos lugares y
desde hace mucho tiempo, hasta debimos hacerlas borrar del interior de
los ascensores de la Municipalidad en dos oportunidades.
¿Es posible que nadie las haya visto con anterioridad?
Es raro, están en todos lados, de la misma forma que los escritos
injuriosos.
¿Realmente creen que nunca dijimos nada o hicimos caso omiso como que
no nos importara?
Están equivocados, duele y no se imaginan cuánto. Este es el motivo que
lleva a movilizarme.
Actué sobre cada una de estas manifestaciones de xenofobia o
discriminatorias descubiertas buscando y tratando de individualizar a
los culpables sin lograr resultado alguno.
Es injusto pensar que nunca hicimos nada y lamento profundamente que se
haya malinterpretado mis palabras cuando me refería a las manifestacio-
nes anteriores.
Lo que quise decir es que, durante mucho tiempo, los judíos nos
callamos y no quisimos polemizar ni llevar estas cosas a terrenos donde
algunos nunca podrían entenderlo.
Cuando intentamos defendernos por los medios, desgraciadamente se creó
una polémica que no conducía a nada, simplemente este es el motivo por
el que decidimos terminar de responder.
De la misma forma no contesto desde hace mucho tiempo los mails
injuriosos y los elimino, simplemente porque no pretendo dialogar con
personas que se escudan en la oscuridad y con preconceptos equivocados.
Quiero aclarar que es la primera vez que hablo del tema y lo hago de
esta forma porque necesito que sepan mi verdad y sobre todo para que no
se desvirtúe absolutamente nada.
Repito, actuamos todas las veces que fuimos agredidos, pero no con
notas o solicitadas. Hemos seguido los pasos que se requiere hacer en
cada una de este tipo de manifestaciones, notificando a quienes
correspondía actuar.
Algunos dicen que las pintadas simplemente son actitudes irreflexivas
de jóvenes que no saben lo que hacen.
Yo no lo creo así, pienso que detrás de todo tipo de manifestaciones de
xenofobia o discriminatorias hay uno o varios ideólogos.
Se preguntarán ¿cómo puedo afirmar esto?
Simplemente porque estos jóvenes son productos de una educación (si de
esta forma puede llamarse) de familias, amigos y lo que es peor aún de
docentes de nuestra ciudad que los enferman con ideas antisemitas.
Pero, esto no es algo nuevo. Mi familia debió ser involuntaria
protagonista de otros hechos discriminatorios que se remontan a varios
años atrás con el agravante que sucedió en una Institución Educativa de
nuestra ciudad.
¿Y qué sucede hoy con la educación en Rafaela? Creen que algo distinto.
Están totalmente equivocados.
¿Saben que a un profesor de Historia se le pidió la renuncia por
actitudes de xenofobia alejándolo de su cargo?. ¿Conocen que hay una
profesora también de Historia que manifestó en clase sus prejuicios
hacia los judíos, y que con respecto al acto por paz realizado en
nuestra ciudad conjuntamente con la Comunidad Sirio Libanesa manifestó
que se trataba de una "payasada"? ¿Saben que las manifestaciones de una
alumna que le dolía que hablara de esa forma pues ella era hija de
padre cristiano y madre judía, la denigró en clase haciéndole rendir
cuatro veces su materia cuando se trata de una alumna con excelentes
notas que logró aprobar la materia con otra mesa examinadora ante la
pasividad durante todo este tiempo de las autoridades del colegio?
¿Saben que esta profesora sigue dando clases y sembrando su odio y
resentimiento en las mentes de los alumnos?
Educar: es preparar a una persona para la vida. No sólo con contenidos
conceptuales, procedimentales y actitudinales, sino también con valores
que le sirvan a quien se educa para poder manejarse dentro de la
sociedad, con un espíritu crítico y reflexivo, para que de este modo la
persona pueda tomar sus decisiones y luchar por aquello que considere
correcto.
La escuela tiene que ser un espacio en donde se aprenda a convivir con
todo tipo de personas. Tiene que basarse en la diversidad. Tiene que
ser el lugar en donde el ser humano aprenda a ser persona, a vivir en
este mundo y donde, por supuesto, reciba buenos conocimientos, debe
educar transmitiendo cultura, conocimientos y valores éticos positivos.
Pero cuando hablo de transmitir valores a una persona, también debo
referirme a la familia, y no sólo al docente.
Es frecuente señalar que, objetivamente, en la Argentina se agazapan
sectores que hierven de prejuicios judeofóbicos. Estos sectores han
legado frutos repugnantes, pero el riesgo es la salud emocional, que
sin dudas en este momento no parece armónica, saludable, coherente con
lo mejor del ser humano.
¿Por qué expresarse con tanto rencor y malicia? Ser Judío es ser
persona, con todo lo que ello implica.
La vida está conformada por culturas. Cada una de ellas tiene un
lenguaje. Justamente para ser respetuosos del pluralismo cultural y
establecer vínculos necesarios para una efectiva apertura a todo
aquello que dignifique la vida de personas y grupos es importante
lograr un desarrollo de la capacidad de participación protagónica en la
vida comunitaria-cultural.
Me duele que el hombre aún no pueda comprender que debe ser tolerante
con los demás. Me duele que no hayamos aprendido de las lecciones del
Holocausto ni de nuestra historia.
Pero... y siempre hay un pero: ¿Por qué no me sorprende? Simplemente
porque son cobardes porque no son capaces de venir a enfrentarnos a
nosotros a "los judíos" cara a cara.
Es más fácil ir con un aerosol de noche a pintar paredes.
Todos, quien más quien menos hemos sentido el antisemitismo en la piel,
en algún momento de la vida, y eso no nos ha hecho menos judíos.
Por mi parte, debo decir que ¡no! de ninguna manera.
Cuando yo iba al Shule, a la escuela, y me enseñaron lo que les había
pasado a los judíos en Europa durante la Shoa (Holocausto) tenía pocos
años, y en aquellos tiempos me juré a mí misma ¡Eso no me pasará a mí!
Yo estoy lista para morir pero no para esconderme debajo de mi cama ni
para callar.
En mi caso particular, el antisemitismo me fortalece como persona, me
fortifica, me hace ser la Elke que hoy soy.
Los judíos en Argentina somos ciudadanos, iguales a todos. El ejercicio
de nuestra ciudadanía nos hace argentinos de hecho y de derecho.
Las Garantías Constitucionales hacen posible que no se trate de un
beneficio que se nos otorgue por caridad, sino que la misma legitimidad
del Estado da Derecho más allá de quién lo administre. Esta dimensión
de ciudadanía activa pone de manifiesto que la agenda de los argentinos
es la misma que la de la Comunidad Judía.
No hay mejor ejercicio de nuestra argentinidad que desde nuestra
particular singularidad judía, integrando los aportes de lo judío al
Pacto Social, debemos sumarnos los hombres y mujeres de buena voluntad
al desafío que la Constitución Nacional impone a todos sus habitantes.
Los judíos debemos hablar y denunciar cuando nos segregan y
discriminan. Por supuesto no estoy de acuerdo cuando se dice que no hay
nada mejor para un judío que otro judío, no hay nada mejor para un
judío que el hecho de vivir en los valores de nuestra tradición, que
tienen particularidad judía pero son, al mismo tiempo y por sobre todo,
valores universales de toda persona de bien.
Nuestro desafío como judíos, es lograr poder decir que no hay nada
mejor para un argentino que otro argentino, más allá de su religión,
cultura, extracción racial o ideológica, y en este encuentro como
hermanos, reconocer y que sea reconocido. Soy conciente que no podemos
pedir lo que no damos y entiendo que para recibir, primero debemos
ofrendar.
Esto es lo que hago integrada al movimiento Ecuménico Interreligioso,
unidos sin diferencias y trabajando ayudando a todos quienes nos
necesitan sin ningún tipo de distinciones.
Crear y participar nos permite por un lado ser activos protagonistas de
la Sociedad Argentina y, al mismo tiempo, como judíos, integrar la
Sociedad y recrear la Comunidad. Diversos y no dispersos, es la única
forma de poder acceder a una integración.
Gracias a Dios, en mi ciudad, en el lugar donde elegí hace muchos años
para tener mi familia, mi querida Rafaela, quienes obran de esta manera
son muy a pesar de ellos, minorías, no dejemos que se conviertan en
mayorías.
Vos que me lees, podés ser Argentino descendiente de italianos, de
españoles, suizos, etc. Nosotros somos también Argentinos descendientes
de judíos. ¿Cuál es la diferencia? ¿Es tan difícil entenderlo?
Pido que no nos dejen solos, que nos ayuden a erradicar de nuestra
sociedad estas conductas enfermizas. En la medida que las familias, la
escuela y la sociedad colabore, podremos tener una vida digna, que
merezca ser vivida y compartida por todos de la misma manera.
Elke Kurganoff - Argentina / Judía
DNI 05.116.***