Cultura General

jueves, 01 de noviembre de 2007

Halloween I

Halloween I ©
Noche de brujas y calaveras

Las celebraciones religiosas del tiempo actual, se revisten de una diversidad folklórica cultural sin paralelos, sobre todo aquellas que aprueban o que con disimulo consiente el vaticano, fiestas patronales o cultos de adoración plagados de paganismos, sincretismos y satanismos, entre otras que su feligresía conmemora e impone por su constante mezcolanza de diversa culturas y que nada tienen que ver con su nulificado cristianismo u orígenes de fe.

Practicas milenarias y anticristianas que con facilidad infiltraron clérigos sin escrúpulos, siendo en su mayoría, alentadas y difundidas por los propios religiosos, llevando en el rio revuelto la ganancia de su perversión, sincretismos religiosos que no le permiten al feligrés distinguir los límites de lo sacro o de lo pagano y por ello los cultos idolátricos, hechicerías, brujerías y ritos satánicos reprobados en la historia bíblica por Dios.

Milenarios cultos que tienen connotación con culturas satánicas, en las que están inmersos todos aquellos mercaderes que señala el Apocalipsis, hombres con espíritu de error, ciegos que promueven ritos que muchas veces nada tienen que ver con sus culturas, pero que en la astucia de estos engendros de la mercadería, les hacen ver como inofensivas o lesivas para la niñez y valiéndose de su inocencia les disfrazan para ir en pos de un tramposo dulce, el que aportan con gusto otros ocultistas.

El peligro es inminente incluso para organizaciones cristianas, quienes cayendo en la mercadotecnia, inducen conscientes e inconscientemente a sus feligreses al consumismo de artículos relacionados al culto de una noche de brujas, copioso negocio de iniciadores o esotéricos, que para este fin han establecido negocios exclusivos, no solo en los EEUU, Europa y Latinoamérica, imponiendo una cultura que amarra con su “inofensivo” encanto a millones de puntuales seguidores, quienes con anticipación se proveen de los artículos que nutrirán la mente de la niñez.

Preocupante para una sociedad que camina sin rumbo espiritual, en la indefinición de sus doctrinas, limbos, purgatorios, cábalas y tradiciones, seudo evangelios que se fomentan en las aulas y que autoridades demandan se conserven, día de muertos entre ellos quienes amparados en una rara madurez, caminan acordes a ese rito de brujería en la noche del 31 de octubre.

Inopia o sobrada capacidad, lo cierto es que al condescender con estas celebraciones o con su disimulo fomentan en futuras generaciones que todo está bien, ministros que llevaran en su pecado el castigo y la responsabilidad por el alto grado de neófitos que enferma a débiles de mente y la niñez muchos de los cuales hoy están inmersos, en ese mundo de “arrebujes y alebrijes”.

En el mismo sentido despejan el camino a los jóvenes que desde su temprana edad se pierden en ese laberinto de suerte y arte maléfica.

Apagando la luz de la lámpara que un día les alumbro (Apocalipsis 18-23).

Nuestro reto como cristianos es extirpar de la sociedad esta lacra de tradiciones, supersticiones y creencias ocultistas, que hoy en día practican políticos, artistas, profesionistas, empresarios entre otros que son asistidos por chamanes, agoreros, brujos, hechiceros y todos aquellos connotados a una cultura refutada por Dios.

Una práctica del sacerdocio romano que históricamente arrastra por esa fusión al paganismo, sacerdotes exorcistas fracasados, otros que pasan por el fuego, misas satánica de iniciación, las cábalas de seminario, una estirpe sacerdotal que apago la luz de su lámpara, cuando se inclino por los caminos inhóspitos del paganismo, permitiendo como Juan Pablo II que fuese pasado por una limpia en México.

Por estas y otras razones, mi análisis para clarificar el fondo oscuro de una participación religiosa, que nada tienen que ver con la hispanidad o nuestra cultura, menos con el cristianismo.
Publicado por fpaya @ 21:03 | Colaboradores | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios
Añadir comentario